Siento un gran interés por cualquier debate relacionado con los límites del humor, ya que resulta muy curioso que cohabite la dictadura de lo políticamente correcto, esa que hace que prácticamente cualquier broma que se salga un poco de tono ofenda a alguien, con situaciones tan curiosas como que Hitler sea el protagonista de infinidad de memes. ¿Cuál es entonces el motivo de que lo segundo arrase, pero que lo primero parece que cada vez va a más?
Sin embargo, el escritor Timur Vernes sacó partida a todas las bromas sobre el dictador alemán con un libro que arrasó en ventas. Bien poco ha tardado en dar el salto al cine con ‘Ha vuelto’ (‘Er ist wieder da’), una película que ha arrasado en Alemania y que en España se ha estrenado en Netflix. Es cierto que no es tan buena como me hubiera gustado, pero es una pena que una apuesta tan singular como esta no haya llamado lo suficiente la atención de ninguna distribuidora.
Sí, pero no

La premisa de ‘Ha vuelto’ es sencilla: Hitler se despierta en el siglo XXI sin que nadie se crea que es él, por lo que la gente decide verlo como un imitador y se convierte en todo un ídolo de masas, algo que él no duda en aprovechar para intentar ganar nuevos adeptos para su causa sin olvidar de que tiene que adaptarse a los nuevos tiempos. Ahí tenéis la película, por lo que en ese apartado no esperéis grandes novedades, aunque sería injusto reducirlo únicamente a eso.
No son pocos los que han querido comparar ‘Ha vuelto’ con la estupenda ‘Borat’, tanto en términos de estilo como por lo provocativo de la propuesta. Por mi parte, creo que el parentesco se reduce a aspectos superficiales, ya que la cinta que nos ocupa no explora a fondo sus posibilidades como falso documental y tampoco opta de forma clara por el humor. A decir verdad, ‘Ha vuelto’ aspira a ser bastante más; una decisión loable sobre el papel, pero con resultados discutibles.

Su apuesta es unir sátira, crítica social y “simple” comedia, un cóctel muy atractivo, que hay que saber equilibrar y, en mi caso, considero que es algo que no termina de conseguir. Siendo justos, creo que en el primer apartado, especialmente en todo lo relacionado con las reflexiones de Hitler sobre el mundo actual, es donde mejor funciona ‘Ha vuelto’, y también cuando resulta más divertida.
La cosa se complica un poco más cuando David Wnendt apuesta más abiertamente por el formato del falso documental para mostrarnos al dictador interactuando con actores probablemente no profesionales, ya que empieza siendo de lo más simpático, pero llega un punto en el que se vuelve un poco redundante, notándose entonces los pequeños parones narrativos que eso trae consigo, y que son uno de los motivos de que su metraje se alargue en exceso hasta casi las dos horas.
’Ha vuelto’ y los límites del humor

Como ya he comentado previamente, creo que ‘Ha vuelto’ también resulta un tanto tramposa en su apuesta por el falso documental, ya que las propias líneas narrativas que propone -y no me olvido tampoco de la fuerte presencia de la voz en off- te hacen pensar que es algo tirando a impostado más allá de las escenas de las que hablaba en el párrafo anterior. Es cierto que da un estilo distintivo a la película, pero no me cuadra y eso me saca un poco de lo que sucede.
No obstante, donde tengo más problemas con ‘Ha vuelto’ es en lo referente en su crítica social y también hacia los medios de comunicación. Es verdad que su lectura del creciente racismo hacia los inmigrantes en Alemania por todo lo relacionado con la crisis de los refugiados encaja bien con una lectura de cómo Hitler ascendió al poder y también los motivos de que no sería tan descabellado que lo hiciera hoy en día.

No obstante, su alegato por esa vía ofrece más interés en ver cómo Hitler va amoldándose a los tiempos actuales que en la crítica que ofrece, pues no logra ir nunca más allá de lo que propone en primera instancia y eso provoca que la segunda hora de metraje no es que tenga ya muchos altibajos, es que llega a estancarse y solamente el excelente trabajo de Oliver Masucci impide que llegue a caer en la monotonía.
En ese punto tampoco me olvido de su feroz ataque a los medios de comunicación, donde se vuelve a incidir en que se es capaz de cualquier cosa con tal de que el público vea tu canal. Aquí me hubiera encantado que incidieran más en cómo afecta eso a los límites del humor en nuestro tiempo, pero eso queda reducido a una serie de detalles que no son más que una forma de atacar a la cadena que ficha a Hitler para aprovecharse de su popularidad.
Políticamente incorrecta, pero hace falta algo más

La cuestión es que los detalles cómicos esparcidos aquí y allá -Hitler aprendiendo a usar Internet- funcionan bastante bien y que ese lado más reflexivo sigue siendo interesante por mucho que también resulte quizá demasiado evidente y que el guion de Wnendt no termine de saber sacarle todo el partido. Es atrevida y políticamente incorrecta, pero también se queda a medias de lo que busca y no logra que todos sus ingredientes cuajen.
Quizá me esté dejando llevar por lo inusual de la apuesta, pero agradezco que comedias como la reivindicable ‘Four Lions’ -en este caso el terrorismo era el eje cómico de la función- o la que ahora nos ocupa arriesguen con temas un tanto peliagudos y sepan ofrecer una cinta entretenida al espectador que es más que eso. Son películas que hacen falta y que incluso con todos sus fallos merece la pena darles una oportunidad.
El gran problema es que ‘Ha vuelto’ puede tener una serie de virtudes poco habituales en el cine actual, pero es que luego el resultado final resulta menos satisfactorio que el de propuestas más limitadas sobre el papel como, por poner un ejemplo bien reciente, la impresionante ‘El libro de la selva’ (‘The Jungle Book’). Ser ambicioso es muy estimulante y digno de celebrar, pero no puedo dar puntos extra a la película sólo por eso.
En definitiva, ‘Ha vuelto’ es una película interesante y necesaria que cuenta con un excelente trabajo de Oliver Masucci como Hitler, pero también acaba volviéndose un poco dispersa a medida que va avanzando su excesivo metraje. Esto sucede porque es valiente y aspira a ser algo más, pero una cosa son las intenciones y otra los resultados. Con todo, merece la pena echarle un vistazo, que también está lejos de ser el desastre que podría haber sido fácilmente.
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8 comentarios
ciudadano_cero
¿Para cuando el remake español?
juanfrandiaz
Creo que la subestimas en gran parte al reducir su desarrollo entre comenzar simpático y acabar un poco redundante. Toda esa trama es el más fiel paralelismo posible a lo relatado por el verdadero Adolf Hitler en su obra "Mi lucha". Apostaría que tanto el autor como el director analizaron exhaustivamente tal obra para reflejar la verdadera idiosincrasia de Hitler, como se identificaba con el nacionalismo alemán y como en su juventud (incredulidad, estupefacción...) ante lo que se le presentaba ante sus ojos (como en Viena trabajando como obrero tras ser rechazado en la escuela de artes) aglutinaba las ideas, información... Como en la primera parte de la política, hasta que encuentra la forma y medios para alcanzar sus convicciones (segunda parte en la película). Su silencio en plató muestra categóricamente su parte más calculadora y la exhibe el director desde el punto de vista más Maquiavélico posible (infundir miedo y con ello respeto). El final tiene el toque maestro en la apertura de ojos del reportero Serbansk. Nadie puede bajarse del carro sin consecuencias, un germen voraz que cautiva a los ciegos y los anida en su realidad(ya sea para unos el punto de marketing, prestigio, o los valores más arcaicos y conductas irracionales del ser humano). Pienso que es importante tener como referencia la obra de Hitler para criticar si el director y guionistas realizan una buena obra en torno a ese personaje y de la manera más fidedigna, puesto que si nos basamos en nuestros puntos de vista para calificar esta película le encontraremos ciertas lagunas claro está.
gorka001
Para mi el problema de esta historia, es la escasa capacidad humoristica de los Alemanes, sobre todo para humor gamberro, los Ingleses si podrian haber sacado partido de una premisa asi con su famoso humor Ingles, pero a los alemanes nunca se les ha reconocido ningun tipo de humor, mas bien son famosos por una cierta falta de sentido del humor.
gustavoreali
Los gags son muy efectivos, el de los neonazis veganos no tiene desperdicio. Supongo que siendo europeos ustedes lo deben ver distinto, aquí en Argentina el tema de los nazis solo da para que cada tanto venga algún trasnochado buscando a Hitler en colonias alemanas que se fundaron precisamente escapando del nazismo.
JD Salinger
Es un truño infecto propio de las sobremesas de Localia.
El libro no es que fuese ninguna maravilla (y el tema daba para ello), pero es que esta peli es indefendible. Vaya actuaciones, vaya guión, vaya Roger Moore que me marqué durante las dos horas de marras.
Para olvidar.