Hace más de cinco años Fan Bingbing era la actriz mejor pagada de China. Había protagonizado películas taquilleras en su país como 'Yo no soy Madame Bovary' y su fama incluso había trascendido fronteras, apareciendo en películas como 'X-Men: Días del futuro pasado' y junto a actores como Bruce Willis o Adrien Brody. Fue en 2018 cuando la actriz desapareció misteriosamente de la imagen pública.
La respuesta llegó un par de meses más tarde cuando se reveló que la actriz se había visto envuelta en un escándalo de evasión fiscal. Cui Yongyuan, un popular presentador de televisión, había filtrado imágenes de un supuesto nuevo contrato cinematográfico de Fan. En ellas se mostraban dos contratos, uno de 1,6 millones de dólares (que fue el que declaró a Hacienda) y otro por 7,8 millones de dólares que fue lo que recibió realmente.
Tras negarlo temporalmente Fan acabó confesando y lo hizo con una disculpa pública en redes, a la vez que alababa el buen hacer del Partido Comunista Chino y aceptando pagar la multa de 883 millones de yuanes (114 millones de euros al cambio): "Sin las buenas políticas del partido y del Estado, sin el amor y la protección del pueblo, no existiría Fan Bingbing", escribió la actriz.
A pesar de haber pagado la multa la carrera de la actriz se ha visto gravemente afectada. En estos años solo se la ha abrazado en el mercado internacional con un par de estrenos discretos, y fue miembro del jurado de San Sebastián en 2023. Este año se ha visto su vuelta a las pantallas en Hong Kong con 'Green Night', una co-producción china-surcoreana que no ha tenido ningún tipo de promoción por su parte.

Lo que ha ocurrido no es un caso aislado, ese tipo de contratos es tan habitual en la industria del entretenimiento que tiene nombre: los contratos "ying-yang"). El gobierno chino tiene un ojo muy puesto en sus celebridades y son varios los casos de multas similares en la industria, aunque ninguna de tan alto perfil como Fan. El partido insta a sus famosos a ser un ejemplo de rectitud moral.
La deuda que lleva pagando desde entonces Fan Bingbing va más allá del dinero, y aunque sus redes son ahora todo un ejemplo de patriotismo, no se espera que el partido le vuelva a permitir recuperar su notoriedad en un tiempo. Algunos expertos piensan que nunca podrá hacerlo. Es quizás no casual que 'Green Night', su nueva película, sea sobre una inmigrante china viviendo en Corea, quien tiene que escapar del control de su ex-marido abusivo.
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vasilia1
Fan Bingbing sabia que no declarar lo que debia es un delito. Eludir impuestos mediante argucias es delito.
Y bien por el gobierno chino que no lo tolere dentro de su politica de evitar y controlar efectivamente el lavado de dinero, el financiamiento al terrorismo y la evasión fiscal. China no juega con esas cosas, el 2009 Li Peiying, ex presidente de la compañía estatal china Capital Airports Holding (CAH), fue ejecutado en Jinan, capital de la provincia de Shandong, tras ser condenado por aceptar un soborno de 26,6 millones de yuanes (2,7 millones de euros) y malversar otros 82,5 millones (8,4 millones de euros) entre 1995 y 2003. Ya creo que no es pena de muerte ciertos delitos tributarios, pero Fan Bingbing sabia bien que lo que hizo no era correcto y las consecuencias.
Y bien por Fan el haber reconocido y haber asumido su castigo. Nada de privilegios, como ocurre en nuestro lado occidental. Una persona no paga la patente para que funcione su negocio y se lo cierran sin compasion, pero grandes fortunas hacen negocios turbios y no les pasa nada.
redio
Wesley Snipes por ejemplo pasó un tiempo en la cárcel por motivos fiscales, luego como sabemos ya su carrera no fue lo mismo, creo que han habido más casos en EEUU.