Todos sabemos qué es 'Sálvame'. Se trata de uno de los espacios más veteranos de la tele. Nació en 2009 como un formato en el que se comentaría la actualidad de 'Supervivientes' y se quedó por siempre jamás como ese programa del corazón de referencia en nuestro país. Su periplo de cuatro horas todas las tardes nos habla del esfuerzo de sus trabajadores por llenar tantos minutos diarios de parrilla.
Pero, si por algo se caracteriza 'Sálvame' es por el salto evolutivo que se ha marcado. Más allá de comentar las cuitas amorosas y/o tortuosas de las socialités del país, el programa se ha convertido en protagonista de primera mano y las tramas que allí suceden cada día entre los colaboradores conforman una de las telenovelas más peculiares de la historia de nuestra televisión.
La crisis del 'Deluxe'

La fortaleza del programa le ha llevado a copar el prime time de los viernes, una franja en la que ha liderado con comodidad durante mucho tiempo. Hasta la temporada pasada. Ahí, los esmerados esfuerzos de Antena 3 por superar a su rival le llevaron a intentarlo con 'Tu cara me suena'. La audiencia pareció decantarse por el talent... A estas alturas de la temporada, se puede decir que el espacio de imitaciones le ha comido la tostada totalmente a los tertulianos del corazón.
'Sálvame' necesita nuevos vuelos y ayer tuvimos el anuncio de por dónde van a ir algunos de ellos. Carlos Lozano, el redescubierto presentador al que su estancia en 'Gran Hermano VIP' no ha podido ir mejor, anunció el estreno de una especie de reality-talent-spin off en el que, lo más importante, se va a dirimir, ni más ni menos, quiénes serán los próximos colaboradores del programa.
¿En qué otro programa hemos visto algo así? ¿Un espacio que dejará que la audiencia elija a sus trabajadores? Claro está, todo ello vendrá aderezado con pruebas de todo tipo, una convivencia que promete sangre, sudor y lágrimas, careos con los colaboradores veteranos... Será a partir del 12 de diciembre, un previo navideño en el que los nombres que se barajan son de traca. Reconozco que me fascina cómo el programa ha sido capaz de convertirse en autosuficiente con nuevas vueltas de tuerca como este 'Sálvame Snow Week' con el que esperan rizar el rizo.
En ¡Vaya Tele! | 'Sálvame', ¿la mejor ficción de nuestra televisión?
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kratoss27
Acabas antes diciendo que salvame es telebasura, llena de gentuza que vive del cuento
olga.bassagala
"esfuerzo de sus trabajadores por llenar tantos minutos diarios de parrilla", perdona, pero coger al famoso de turno y despellejarlo durante 4 horas no es un gran esfuerzo que digamos.
decker11
Cualquier que lea el articulo sin conocer el programa, hasta parece que es un buen programa. Da igual lo que hagan, o lo que inventen. Es un cubo de basura lleno de mierda, y por mucho que lo decoren, seguira siendo una mierda hecha para anormales.
Kosako
Qué aporta este programa o derivados del mismo a la tele y a la "cultura"?
Porque incluso pelis que son típicamente odiadas, como "crepusculo" y su chorritonta historia de "amor" entre un vampiro que brilla, un hombrelobo depilado y una inanimada barra de carbono, trata de contar una historia, mejor o peor, pero trata de aportar algo.
Que cojones aporta este tipo de programa? Que tiene de bueno? Tiene algo bueno realmente? Porque yo no lo veo.
Lo único bueno que tenían era cuando Se lo que hicisteis los parodiaban, y claro necesitaban material
orlandosantanagarcia
Demasiado Marketing y muy pocos invitados que realmente aporten algo interesante.
romancastillo
Un programa que se alimenta de la telereality se acaba convirtiendo en uno de ellos. Es casi poetico.
El Señor Lechero
Reconozco que el análisis que se hace del programa es cierto en la parte en que se ha convertido en un culebrón cuyos participantes son sus protagonistas... pero no deja de ser, como han dicho quienes comentan, un interminable contenedor de la más infecta telebasura, habitado por una combinación de hábiles conductores y personajetes que no hacen otra cosa que despellejar al prójimo. "Sálvame" es un estercolero, pero mientras el estiércol haga crecer las audiencias, seguiremos sonrojándonos ante sus sucesivas muestras de grosería, catetismo y oligofrenia.