Hace unas semanas se anunció a bombo y platillo que el embargo judicial de megaupload poco menos que iba a salvar el cine. Para ello, los medios optaron por informar de una forma completamente sesgada aprovechando el éxito sorpresa de ‘Los descendientes’ en España para decir que los resultados de taquilla habían mejorado de forma sustancial y que a partir de ahora todo iba a ser un camino de rosas. De hecho, hasta recuerdo comentarios sobre lo bien que les había ido a los videoclubs, dando una imagen tan de cuento de hadas que ahora parecía que era la oportunidad de nuestra vida para abrir uno y forrarnos. Soy consciente de que era necesario edulcorar al máximo la realidad para justificar el discutible cierre de megaupload, donde se ha aprovechado hasta límites obscenos la personalidad de su creador para demonizar aún más las descargas ilegales.
La cuestión es que la realidad nos ha ido mostrando que ese presunto fin de semana milagroso fue un mero espejismo, y es que tomar las cifras de recaudación de una semana como elemento de referencia. Por ejemplo, si aceptamos el juego propuesto, las recaudaciones de la semana pasada en España fueron casi un 30% menores que las de la misma semana de 2011, y las estimaciones para ésta aventuran unos ingresos entre un 10 y un 25% menores a los del año pasado. En su momento, mi compañero Juan Luis os preguntó si creíais que el cierre de megaupload era una buena noticia para el mundo del cine, a lo que habría que unir el hecho de que varios servicios de descarga directa han seguido de forma voluntaria los pasos de megaupload para evitar problema con la justicia americana. Ahora la cuestión es ¿se puede intentar ser más inteligente que Internet para imponer tu criterio de lo que es bueno o malo?

Una de las cosas que más repiten los medios es que España es uno de los países que más piratea del mundo, importando poco que esa sea una verdad relativa. Sin embargo, algo tangible que escuchamos muy a menudo son cifras millonarias que se estiman como las pérdidas que la mal llamada piratería (sigue sin ser ilegal compartir por mucho que le pese a algunos acomodados del sector cultural) provoca. Aquí encontramos uno de los principales errores entre los argumentos que se esgrimen, y es que ¿realmente alguien se cree que aquellas personas que ven una película grabada en un cine con una calidad de imagen y sonido discutible van a pagar los cada vez más elevados precios de una entrada de cine? Sé que es de ingenuos pensar justo lo contrario, ya que es impensable la idea de que si se consiguiera la quimera de erradicar la compartición de archivos ni una sola de esas personas que se ha descargado alguna película fuese al cine a verla, a su videoclub más cercano (si es que aún queda alguno no muy lejos de su casa) a alquilarla o incluso, en un alarde de optimismo por mi parte, a comprársela sin tan siquiera haberla visto. Los hay que han dejado de ir al cine para luego comprarse la película directamente en blu-ray cuando salga a la venta, pero son una minoría muy, y perdón por la redundancia, muy minoritaria.
Lo que también se olvida a la hora de hablar del bajón de asistencia a los cines españoles en los últimos años es valorar el servicio que ofrecen. Y es que España es uno de los doce países de los 22 de la Unión Europea en los que cayó la asistencia a las salas de cine durante el pasado 2011, pero también hay otros diez donde aumentó. ¿A qué puede deberse en un contexto generalizado de crisis económico? Yo lo único que conozco con cierta profundidad es la realidad española, y ahí hay muchos problemas que criticar. Empecemos por el hecho de que hay películas que cuentan con una distribución tan limitada que no llegan a muchas ciudades españolas. Recuerdo intentar animar a la gente a ver la estupenda ‘Arrugas’ y que alguien me comentó que no se había estrenado donde vivía y que así le era imposible poder verla de otra forma que no fuese optando por las descargas poco lícitas.
El deterioro de las salas de cine
También leí en su momento varios comentarios sobre gente que quería ver ‘The Artist’, pero su cauteloso estreno hizo que tardase varias semanas en llegar a su lugar de origen, y eso si tan siquiera se ha podido ver allí en algún momento. Sé que existe el cada vez mayor riesgo de que los espectadores luego no respondan como uno quisiera, pero si ya empiezas forzando a no pocas personas a tener que buscar en Internet para poder ver lo que quieren, lo que vas a acabar consiguiendo es acabar creando un hábito de consumo. Hay que tener también en cuenta que no pocas películas llegan a España con meses o años de diferencia respecto a su estreno en su país de original. De hecho, las hay que ni tan siquiera llegan a tener distribución en nuestro país. ¿Cuál es la salida que les queda a unos espectadores que encima, en varios casos, ni siquiera pueden estar seguros de que vaya a llegar a estrenarse donde ellos viven? Luego vienen las quejas (o los anuncios antipiratería como los que parodia el vídeo de más arriba) sobre que eso es algo que se extiende y hay quien prefiere hacerlo en (casi) todos los casos. No creo que esa deba ser la salida, pero visto lo visto tampoco puedo pensar que sean unos criminales cuando luego personas como Francisco Camps son declaradas inocentes por la justicia de este país de risa para muchas cosas que es España.
Personalmente, y espero que nadie vengan con el calificativo de snob por lo que voy a decir, prefiero el ver una película en versión original a tener que verla doblada. Eso no me libra de tener que acabar viendo alguna película así, pero la realidad es que intento obviar de forma consistente aquellas cintas que llegan a España, pero lo hacen sin una triste copia en versión original para saciar a los espectadores que queremos verlas así. Valga por ejemplo el caso de la reciente ‘Los Muppets’, para cuyo estreno se nos ha negado esa opción. Tampoco me olvido del hecho de que hay muy pocas ciudades en España en las que se puedan ver películas en versión original de forma regularizada, y es que aún recuerdo cuando vivía en Bilbao que el hecho de que estrenasen en su día ‘Buenos noches, y buena suerte’ en versión original me pareció poco menos que un acontecimiento. No voy a entrar a valorar la cultura del doblaje en nuestro país, pero su imposición a la hora de ver una película pagando me parece otro de los lugares por los que se van perdiendo espectadores.

Sin embargo, creo que, dejando de lado la delicada situación económica de muchos, el hecho de que se esté perdiendo la idea de ir al cine como algo especial es el gran culpable de todo esto. Me niego a demonizar la proliferación de las multisalas de centro comercial, pero sí que me gusta bastante poco el hecho de que esto esté vulgarizando la experiencia de ver una película en pantalla grande. ¿Para qué voy a ir al cine si por quejarme de que otra persona esté haciendo ruidos con su móvil puedo ganarme casi una paliza cuando se vuelvan a encender las luces tras la aparición de los créditos finales? Pues bien, eso fue lo que nos pasó a mi mejor amigo y a mí cuando fuimos a ver ‘Tensión sexual no resuelta’ a unos cines de este tipo. Además, esto ha ido provocando a lo largo de los últimos años el cierre de multitud de cines de los de toda la vida, es decir, salas enormes y auténtica sensación de estar viviendo una experiencia por la que merezca la pena dejarte tus euros.
Ese es un hueco que algunos están intentando rellenar con iniciativas como la Phenomena Experience, pero recurriendo a la nostalgia de títulos míticos del pasado. ¿Se os ocurren muchas películas de los últimos años que realmente hayan alcanzado un estatus suficiente como para que sean las merecedoras de formar parte de algo así en unos 20 años? A mí me vienen a la mente muchas cintas buenísimas de los últimos años, pero muy pocas que hayan generado un culto especial en su exhibición en salas. Acudir al cine se ha mecanizado al mismo tiempo que se ha encarecido de forma exagerada. ¿Es más barato que en otros países? De nada sirve tomar el dato que interesa (precios), pero sin dar ninguna importancia a otros factores igual de importantes (salarios). Los lectores que vivan en Madrid recordarán la reciente campaña del metro de Madrid que ha buscado hacer algo así para que el precio del billete de metro parezca muy barato en comparación con otros metros europeos. Obviamente, las pintadas recordando el salario mínimo de esos otros países no tardaron en llegar.

Hay otros problemas añadidos a la proliferación de las multisalas de centro comercial, y es que no es raro tener que ver películas con una calidad de imagen mejorable porque no ajustan suficientemente bien el enfoque de la imagen, absurdeces como verlas con la luz encendida y que ésta se apague cuando aparezcan los créditos finales o auténticos timos que provocan un cabreo de impresión. En mi caso, recuerdo el caso de ‘Casino royale’, en la cual hubo un par de cortes de luz que nos dejaron durante un rato esperando. Es lógico que si hay un problema, pues se para y la película ya continuará cuando se arregle, pero no que timen al espectador y le escamoteen una parte importante del final. ¿Por qué digo esto? Pues porque el segundo corte coincidió con el tramo final, pero al volver la luz se habían zampado aproximadamente diez de los once últimos minutos. Encima, al ir a reclamar se inventaron que había habido una tormenta (mentira, el cielo estaba totalmente despejado) para lavarse las manos. Lo peor de todo es que apenas cuatro personas reclamamos por lo sucedido y, obviamente, nuestra queja no obtuvo respuesta alguna. Mientras tanto, yo tuve que esperar varios meses a que un amigo me dejase la película en dvd para rellenar esa pequeña laguna argumental.
Las opciones legales

Sé que habrá quien me salte que ahora hay varios servicios online legales que vienen a llenar ese hueco para los que no están muy por la labor de ir al cine y encontrarse con alguna situación esperpéntica, pero lo que hay no me sirve. Sé que sería muy fácil dejarlo así, pero valoremos los principales servicios que tenemos en España: Filmin, Wuaki, Youzee y Voddler. La primera, de largo la mejor, está consiguiendo ser una referencia en cuanto a catálogo de cine independiente, pero el problema es que un servicio así debería dar respuesta a las necesidades de todo tipo de espectador. Además, los tres euros que tienden a costar las películas más relevantes son un precio bastante elevado. Sí que cuentan con una tarifa plana mensual (y si optas por la suscripción anual te sale a algo menos de diez euros el mes), pero el detalle de incluir tres estrenos mensuales se queda un poco corto. Aquí podéis encontrar un análisis más pormenorizado, pero lo cierto es que la única pega grave que se le puede poner es que prescinda del cine más comercial, pero es algo preestablecido, y no una sorpresa negativa.
La cosa se degrada cuando nos ponemos con Wuaki, donde el precio de los títulos de estreno sube hasta los 4 euros, aunque a cambio sí tenemos acceso a títulos con un componente comercial más marcado. Por ejemplo, podemos encontrar la última entrega de ‘Transformers’, pero ¿por qué no está disponible en alta definición, y por qué no hay subtítulos con los que poder verla si optas por el visionado en versión original? Wuaki también da la opción de adquirir algunos títulos, pero a precios absurdamente altos: Es de agradecer que cuenten con un estreno reciente del mercado doméstico como ‘Crazy, stupid, love’, una de las mejores películas de 2011, y que puedas adquirirla directamente para poder verla cuantas veces quieras, pero los 14 euros que tienes que pagar son un completo disparate cuando por poco más puedes tener la película en formato físico. Por no hablar del hecho de que estamos en plena época de rebajas, con lo que podrías adquirirla así incluso a un precio inferior al que ofrece wuaki. Y recordad, sin alta definición, sin subtítulos y encima con audio sólo disponible en estéreo.
Sobre Youzee y Voddler lo cierto es que prácticamente sólo se me ocurren pegas. La primera, a la que aún está restringido el acceso, cuenta con un catálogo un tanto desolador, pero se le ven buenas intenciones como la cuota mensual de tarifa plana a un precio asequible (aunque también mantiene el pago individual por títulos más recientes), así que mejor esperar un poco más antes de empezar a criticarla sin rubor. Sin embargo, con Voddler parece que hayan querido hacer mal las cosas aposta: El catálogo es muy escaso y apenas aparecen títulos de dos o tres productoras. Los títulos de pago oscilan entre los dos euros y medio y loa cuatro, pero mejor espera sentado si quieres encontrar suficientes películas que te interesen. Además, requiere la instalación de un molesto programilla que a mí sólo me ha traído quebraderos de cabeza, dificultándome de forma considerable el poder ver alguno de sus títulos, ya que, eso sí, también ofrecen varias películas de forma gratuita.

La llegada de Netflix a España era algo que parecía iba a poner punto y final a este problema, pero su cancelación de forma indefinida invita a un pesimismo total. Es obvio que hay muchos intereses detrás, en especial de aquellos que quieren mantener sus privilegios, pero el mundo parece que no aprende de sus errores. Basta sólo con recordar el caso de la industria discográfica y su estéril batalla contra Internet. Sí, lograron cargarse Napster, ¿pero les sirvió realmente para algo? Al cine puede acabar pasándole lo mismo si no aceptan que el espectador ya no está obligado a aceptar lo que quieran imponerle. Internet por encima de todo es un reducto de libertad que muchos quieren cargarse o adaptar a sus intereses, pero eso no es algo que parezca que puedan lograr.
Conclusiones
Sé que faltan varios temas que tratar en todo lo relacionado con la piratería (tendría que escribir una serie de artículos al respecto y no es plan), como el hecho de que cargarse la descarga directa no va a servir de nada cuando hay varias alternativas. Sin embargo, uno ya está cansando de ver cómo quieren hacer creer a la gente que la piratería va a acabar asesinando al cine, cuando la realidad es que es que son los responsables de vendernos las películas los que están fallando estrepitosamente a la hora de querer vendernos lo especial que es ir a una sala a ver los últimos estrenos. Esa magia especial va camino de perderse para siempre, y ahí la culpa no la tiene la piratería, sino el ansia por unos mayores beneficios. Y es que les está saliendo el tiro por la culata, pero es mejor echar las culpas al demonio de la piratería personalizándolo en el dueño de megaupload. Todo menos admitir responsabilidades, como los políticos. Eso sí, la proliferación del todo gratis es insostenible, pero que ofrezcan alternativas más realistas si no quieren perder la batalla. Mejor algo que nada, ¿verdad? Y es que la piratería no va a matar al cine, pero sí que puede asesinarlo la escasa capacidad de respuesta provocada por la avaricia ante un cambio inevitable.. A fin de cuentas siempre será mejor llevarse algo que irse a la porra intentando conseguir lo mismo que antaño.
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Gonzalo Martín
"Eso sí, la proliferación del todo gratis es insostenible"
¿De verdad es este un razonamiento lógico? La proliferación del "todo gratis" se llama televisión. Compite contra el pago y subsiste. La gente va al fútbol aunque lo den por la tele. Cada experiencia es distinta.
En realidad, todo se llama "mercado". Ese sitio donde el consumidor decide su preferencia. Si quiere consumir películas gratis y sin esperar, en un mercado normal es lo que le darían. La tele lo hace. En un mercado con restricciones a la competencia totalmente articiales como las ventanas (es decir, la propiedad intelectual) el mercado no da lo que le demandan, así que aparece el mercado negro.
La taquilla no cae demasiado o las descargas no influyen demasiado en ella, pero sí afecta el DVD. Menos personas van al cine ¿y qué? De nuevo, mercado. Si tu negocio se llama entretenimiento, adáptate a donde quieran verlo. ¿Que habrá menos producciones? Pues seguramente sí, ¿y qué? Hay espacio de sobra para crear en cualquier sitio: dejad de llamarlo cine, ya todo es vídeo.
En definitiva, es un problema de un sector que no quiere ajustar sus ingresos a la demanda real. Lo del "todo gratis" no es más que un error de percepción de cómo consume realmente la gente el entretenimiento. Es perfectamente sostenible si tienes un modelo de negocio...y, si no lo tienes, pues te dedicas a vender pan. Eso sí, lo mismo la leyenda de la sala como fuente de prestigio y naturaleza sacra de la cultura audiovisual se va por delante. Y no pasaría nada. Aunque no pasará, el circo y el teatro siguen.
japico
megaupload era una de las mejores fuentes de publicidad para los artistas,tanto en el cine como para los musicos
si no fuera por los servicios de descarga ahora no conoceriamos ni la mitad de cine que ahora,y sin conocer este material posiblemente no nos arriesgariamos a comprar algo que puese no ser bueno, precisamente de esto discutia con otro amigo cinefilo mientras ojeaba el dvd de jhonny cogio su fusil para comprarmela y todos esos clasicos que he podido conocer a traves de internet
si aplicamos la ley de megaupload a todo lo demas,no existiria ni la radio,ni la televisión porque todo eso nos podria dar lugar a grabarlo y exponerlo,lo que nos lleva a una dictadura digital
Mikel
Ya siento la parrafada, pero si por mi fuera hubiese escrito el doble o más :)
filmman
La piratería no va a matar al cine, pero estamos en una fase de transición a otros modelos de consumo y, la parte industrial se debe adaptar al mercado y no viceversa. Es lo mejor para ambas partes, para una por no perder negocio, y para la otra por no perder ilusión en el cine.
joseinen
Personalmente lo que me cabrea del asunto del megaupload y la pirateria es la facilidad con la que los gobiernos y los medios nos insultan constantemente creyendo que la gente es jilipollas, para que los lobbys sigan financiando sus podridos partidos y patrocinando sus farsantes campañas.
Yo no se como no revienta todo...
bob_marley
Enorme Mikel, mis felicitaciones.
wentworth
Completamente de acuerdo Mikel. Sobre todo en la parte de los multicines de centros comerciales. Sin ir más lejos ayer fui a ver El Invitado a una sesión de las 8 de la tarde (normalmente suelo evitar estas horas por el ajetreo de gente pero por circunstancias tuve que ir a esa hora) y la película en sí muy buena, calidad de imagen estupenda (versión digital le llaman aquí en Galicia), lo peor de todo: los demás espectadores. En una sala pequeña de 13 filas de largo por 13 butacas de ancho, era un auténtico suplicio ver, o más bien escuchar la película. 80% de la sala comiendo palomitas intentado hacer el máximo ruido posible. Una pareja que tenia sentada justo detrás llevaron 2 bolsas grandes de patatas fritas, con el consecuente ruido que hacen esas bolsas nada más meter la mano. Después debía ser el día internacional de salir de la sala en medio de la película, porque se levantaron en medio de la reproducción 5 personas delante mía, y que se levantaban y andaban tranquilos, como si estuviesen en su casa y no molestasen a nadie ( por no hablar de los que entran a los 10 minutos de empezar la película que eso ya es caso aparte). Lo que quiero decir con este tocho es que me gusta ir a ver una BUENA peli al cine, pero también es cierto que si estrenan aquí una película, la cuál ya lleva colgada en la red en versión HD unas cuantas semanas y VO, pues seguramente me decante por la descarga ilícita y la comodidad y silencio de mi salón, y no por el sonido a palomitas y a patatas fritas de los multicines.
myerscream
Genial artículo, Mikel, de acuerdo en todo. No es que la piratería fuera a acabar con el cine, ni mucho menos, sino que con ella no podían ejercer su monopolio de precios abusivos como antes. Allá ellos, en cierto modo creo que hasta les beneficiaba.
multifilm
Excelente análisis del futuro no solo del cine, sino que aplica a todo lo que se pueda compartir digitalmente.. este tema sigue su camino, y mientras más restricciones pongan, más van a sufrir y van a quebrar, y quien paga los platos rotos? el consumidor, claro está
Chupamel Piene
El consumo es más elevado que nunca, si no salen más opciones con las que rentabilizarlo es sencillamente porque cuatro dinosaurios se aferran a sus millones y no les interesa que la industria avance.
En el pasado se ha demostrado que se puede acabar con la piratería masiva con precios razonables y ofreciendo utilidad y un acceso práctico al consumidor.
ivan_ruma
Este post me ha parecido genial! ;)
Se está perdiendo esa magia del cine que comentas, pues, a parte del placer (o no) de la película, para mi ir al cine es lo que realmente me hace feliz (exceptuando el precio). Y eso se lo cargaran.
walterbalcedo
Lo de MEGAUPLOAD y toda la embestida actual con las diferentes leyes SOPA, SINDE y varios clones aberrantes solo tiene un fin: SEGUIR LLENANDO LOS BOLSILLOS DE DINOSAURIOS que INVENTARON, en su momento, un modelo de negocios a expensas de los artistas, los creadores, los inventores, etc. No olviden como ESTOS GORDOS DE DINERO, se tuvieron q ir a Hollywood para evadir las patentes de Edison, no olviden como comenzaron empresas como Microsoft y Apple q adhieren a SOPA. Todo es tan obvio y tan denigrante como nos subestiman, que al margen de ganar algunas batallas (cerrar Megaupload y por miedo, lograr q cambien sus políticas de intercambio otros sitios similares) esta GUERRA recién comienza. NADIE puede aseverar que va a pasar con todas las formas de consumir cultura en el futuro próximo, recuerdan lo que pensaban los Lumière de su creación? Lo que si podemos afirmar es que NADIE por mas dinero y poder q tenga, podrá decidir que película tenemos que ver, la inteligencia y el deseo de libertad del hombre encontrará otros caminos.
michaeltonyramirez
aprovecha ahorita pa terminar d escribir lo q crees q te falta por escribir... (aunque considero q tu post esta muy completo) antes de q venga el vendaval...
billor
Hay algo que me saca de quicio hace unos meses, y es cuando voy al cine, después de pagar 11€ por la entrada y es tragarme 20 min de la peor publicidad que he visto nunca, ni en los canales de infocomerciales son tan malas. Es decir, me cobras una pasta, me metes publicidad, y encima la película empieza 20 min más tarde de lo que anuncian.
Hace tiempo que no me ilusiona ir al cine en estas condiciones.
311012
Y hablando del tema de no saberse adaptar a las tecnologías, me compre un lector de libros electrónicos. Fui toda convencida a la página a comprarme "La llave de Sarah" de Tatiana de Rosnay. Y cual es mi sorpresa cuando veo que el libro electrónico cuesta alrededor de 10 euros, y el libro de bolsillo en papel 8. Conclusión: no lo compre, para eso me merece más la pena reservarlo en la biblioteca o buscarlo en internet gratis. Por dios, la industría del libro no aprende de la experiencia de la industría discográfica y cinematográfica. Así va el mundo.
Juan
Buen artículo Mikel.
Yo personalmente quiero remarcar una cosa de la única plataforma que conozco un poco en "profundidad" que es Filmin. Todo el mundo está alabando su forma de actuar, y si bien es cierto que puede ser el modelo a seguir, todavía tiene mucho que cambiar.
No puede ser que, por ejemplo en el caso por el que yo me interesé por Filmin, cada temporada de Mad Men me cueste 19.95€, siendo parte de la sección Premier excluida de la oferta de usuario premium. ¿Cómo me pueden cobrar 20 euros por una serie que únicamente podré ver durante un mes cuando en Fnac, por poner un ejemplo, cada temporada en DVD me cuesta 25 euros, la tendré en soporte físico y la podré ver todas las veces que quiera? Eso sin contar que obviamente se la podré dejar a un amigo si quiere verla...
Entiendo que Filmin tiene muchos frentes con los que negociar, los explican en su propia página web, pero no puede ser considerado una opción real cuando su oferta no es especialmente interesante.
No pretendo que esto se entienda como una crítica a filmin únicamente. Estoy convencido que los que mayores trabas les ponen son las propias productoras y distribuidoras, pero mantengo lo dicho, a día de hoy, cualquier alternativa "legal" audiovisual, dista mucho de ser eficiente.
Isart
Tienes toda la razón del mundo, Mikel, y te he leído de cabo a rabo.
Para mí uno de los mayores culpables del declive es la pésima distribución de muchas películas (copias) ...lo que estamos esperando por Shame sin ir más lejos. Lo de los problemas que te puedas encontrar en la sala de cine por la gente, etc.. eso a mí siempre me ha parecido un mal menor y una excusa, pero entiendo que moleste y todos lo hemos vivido.
Y por supuesto que es más fácil culpar al gordo de Megaupload, a ese malvado ser, que ver la realidad del cambio inminente y las oportunidades que ofrece Internet. El otro gran mal es, como bien dices, que todavía no hay una plataforma decente que pueda siquiera competir, se ven las buenas intenciones de algunas pero hay tanto por mejorar... Y si hay unos interesados que no están dispuestos a aceptar ese cambio ten por seguro que no habrá dicho cambio.
Pero de lejos lo que más fastidia es que se enfoque de este modo a la piratería. Y en qué país vivimos Mikel, mira como funciona la justicia, mira como se paga meter las narices donde no es que no te llamen sino QUE TAMPOCO INTERESA (Amén de Garzón). Y que unos cuantos parásitos se sigan aprovechando y echando mierda sobre la piratería. ¿Lo de Megaupload? Cortina de humo para intentar ocultar una realidad en Internet que viene pegando fuerte de hace años.
No sé, has abierto muchos frentes y coincido con todos, la verdad.
Saludos.
alforte
Mikel, brillante análisis, coincido plenamente en la dificultad que tenemos los que respetamos y valoramos el séptimo arte en disfrutar de ese ritual, antaño mágico, de ir al cine por los motivos que desarrollas.
No entiendo la política de distribución cinematográfica de este país en donde pueden tardar años en estrenar un filme, donde puedes ir a un centro comercial y encontrarte "Indiana Jones" en 6 salas, "Torrente" en 4 y "Harry Potter" en 5...he visto batallas campales de merdellones al salir de una de estas salas en donde, parece que, el espéctaculo esta más en la platea que en la pantalla; y si a esto le sumamos la dificultad de poder ver películas en versión original para disfrutar plenamente del talento de los actores y actrices, no es de extrañar que la gente se busque la vida en la red, además las personas que AMAN el cine.
nick_nolte
Totalmente de acuerdo con toda la parrafada.
Han intentado echar por tierra la imagen pública del gordo de Megaupload cuando lo que estaba haciendo es aprovechar una parte de un mercado que ellos no quieren ocupar. ¿ Qué se lucraba con el trabajo de otros? Pues sí, pero es que ellos lo pusieron en bandeja no adaptándose al nuevo modelo. Y así siguen.
Respecto a la calidad de las salas, proyecciones en V.O.S y las ofertas legales, nada que añadir.
De todos modos, siguen saliendo enlaces para pelis y series, que tardan más que Megaupload, pero será cuestión de tiempo. Lo de volver a la prehistoria del Torrent o Emule no va a ser necesario.
apocalexys
http://www.youtube.com/watch?v=IxAKFlpdcfc&feature=related
slarti
Me pregunto, ya son sostenibles tantos cines? Y, se ha de estrenar todo en las salas de cines? Pasa algo si muchas cierran? (sí, gente en el paro y eso es malo, pero no voy por ese camino)
Mirad no quiero ver The Artist en el cine, quiero verla en mi casa a oscuras centrado en ella, que quiero mear? paro la cinta y corro al baño, tengo los medios tecnologicos para hacerlo! Avatar y derivados? Pues sí són películas para salas de cine: orgias de efectos de sonido y efectos especiales para ver todo lo grande. Midnight in Paris, Margin Call o [random movie Wes Anderson]? Ni hablar, en casa en el momento elegido y en VOS encima.
Las salas de cines en lugar de llorar podrian reorientar su negocio, partidos de futbol, obras de teatro (que te vas lejos de una capital y desierto oye) pases privados...
richardford
Totalmente de acuerdo,se puede decir más alto,pero no más claro.
Espléndido artículo.
Adam West
Toda la razón,Mikel.Está claro que vivimos en un mundo tan hipócrita que los que mandan y mueven el cotarro se piensan que por contar una chorrada 20 veces nos la van a colar.Nos tratan como a estúpidos porque,simplemente,estamos totalmente desprotegidos.Los usuarios que les pagamos los sueldos astronómicos a los actorees y directores (de manera indirecta,pero es así)nos comemos las subidas de precios,los canones y lo que sea,y luego pretenden venderlo como un servicio necesario.Si la gente se movilizara un poco,las cosas cambiarían. Y aunque no sea exactamente el tema que ha abierto Mikel,ayer me pasó algo curioso y me gustaría contároslo,porque yo creo que roza en lo delictivo. Los hechos:ayer estaba dando una vuelta por una famosa tienda (El Corte Inglés)mirando los blu-ray.Me fijé en Spiderman 3,una edición de 2 discos,que costaba la friolera de 30€.La cosa no habría pasado de ahí (por supuesto que en mi puta vida voy a regalar esa pasada de dinero por una peli)sino fuera porque recodaba que en otra tienda (Saturn,asociada a Media Markt)recordaba haber visto la misma peli mucho más barata.Estamos hablando de las dos tiendas en lamisma ciudad (Oviedo).Bueno pues como me tocó tanto las narices ese precio tan insultante,me fui hasta Saturn y ahí me encuentro Spiderman 3 en Blu-Ray edicion dos discos por...!!!!9´90€!!!Como es posible que exista una diferencia del 200% enrte dos productos iguales en la misma ciudad?¿Es legal una diferencia tan enorme?.O sea,los cabrones del Corte Inglés se están llevando unos beneficios enormes inflando precios,porque sino,no tiene sentido. Ya sabéis amigos,antes de pagar 30€,pensaoslo bien,porque podéis ahorraros 20€.
alanparmisari
Me ha encantado el post! Lo dicho es totalmente cierto, la piratería no matará al cine. Yo solo digo que si tu eres un actor y quieres ser reconocido, que mas te da que te vean pagando una entrada o por medio de servicios de internet... no creo que la finalidad de cada actor/actriz sea solo forrarse... deberían pensar si quieren ser recordados y no solo forrados.
Un saludo!
Lucía
Amén.
dra.block
Me pregunto porque en España se cobra tan caro el cine. En Reino Unido e Irlanda tienen una tarjeta de cine, donde por 20€ mensuales tienes entradas ilimitadas a los cines (Cineworld Unlimited Card). Hay que apuntarse por un año, pero el pago puede ser mensual. Además, si no te interesa Irlanda, puedes hacer el UK Cineworld Card que te cuesta aún más barato: 12€/mes. yo desde luego, si hubiese una iniciativa parecida en España, me apuntaría e iría al cine casi que diariamente... ¿Por que aquí no se siguen estos ejemplos?
pilimili
Discrepo sobre que la falta de opciones en versión original reduzca el número de espectadores. En mi ciudad, hace años, cada multicine tenía una sala en VO. Ya no las tienen, daban pérdidas.
En cuanto al precio de las entradas, siempre me ha parecido la excusa más patética del mundo. Sobretodo cuando viene de alguien que luego se deja el precio de la entrada en un, UNO, cubata de garrafón (y sólo es el primero de la noche). Y luego te vienen con la excusa de las palomitas... ¿en serio? Yo voy al menos una vez al mes al cine y casi nunca las compro, ¿en serio son necesarias?
En cuanto a los fallos en sala... hay que saber reclamar. No entiendo la dejadez absoluta de la que hablas ¿cuatro? A mí me ha pasado un par de veces y siempre éramos un grupo decente de personas (unas quince o veinte) y tras la queja pertinente nos cambiaron la entrada por una invitación para volver al cine otro día. (No voy a negar que molesta en sobremanera el no poder disfrutar del todo de la película, pero bueno, menos da una piedra.)
Por cierto, sé que antes he dicho que voy al menos una vez a al mes al cine (varias a la semana en tiempos buenos), pero desde que cerró megaupload no he ido. No es por protesta o por tontería, es, simplemente, que no me ha interesado ninguna de las sesiones ofertadas.
flamingdazz
Sólo puedo decir una cosa: CHAPÓ.
Mikel, te propongo que hagas una "parte II", la verdad es que molaría y mucho :)