Sosegado, analítico y corrigiendo los errores de las primeras entregas que se emitieron a final del curso pasado. Así volvió ayer 'El objetivo' a laSexta, convirtiendo a Ana Pastor en la primera en volver al cole y dejar las vacaciones de lado (con el permiso de las presentadoras diarias de La 1). Muchas miradas estaban puestas en conocer si 'El objetivo' había conseguido mejorar algunas de las debilidades que presentó el curso pasado, que se convirtieron en críticas en torno a esa verdad que desde el primer programa Ana Pastor y su equipo se disponían a buscar.
Hay muchos caminos para llegar a la verdad, pero el utilizado en los primeros programas de 'El objetivo' nos dejaba con la sensación de que era una verdad a medias, sesgada, que dependía del invitado o del especialista que el espacio tuviera en cada momento y, por lo tanto, de las intenciones que tuviera el propio programa al invitarlo. Por eso el gusto que dejaba 'El objetivo' era de un sabor mucho más parcial del que supuestamente tenía por bandera. En cambio, el estreno de la nueva temporada nos ha dejado claras las intenciones que se han puesto para corregir este hecho, dando como resultado un programa mucho más sólido que el que despedimos en julio.
El primer programa de la nueva temporada de 'El objetivo' también ha contado con invitados y con especialistas, pero estos han apoyado sus intervenciones en datos concretos y no en afirmaciones que, voluntaria o involuntariamente, son muy fáciles que deriven en creencias personales y no poseen la convicción general que sí tienen los datos. El especialista de turno se convierte así en un portavoz mucho más creíble del asunto a tratar, algo que se pudo ver con precisión en el análisis y la comparación que se hizo entre Gibraltar y España.
También ha sido un acierto ese debate a dos bandas a través del cual hemos podido ver de nuevo a Carrascal en la pequeña pantalla. Lejos de cambiar de asunto, 'El objetivo' ha decidido centrar su vuelta en menor número de temas, pero profundizando mucho más en ellos, cosa que se agradece. Y con esta decisión no se ha perdido en ritmo, que ha sabido mantenerse a lo largo de todo el programa. Esta vez, el tema Gibraltar ha sido abordado desde diferentes puntos de vista, una vía mucho más certera para llegar a esa conclusión que el programa espera de los espectadores con cada nueva entrega.
Por supuesto 'El objetivo' no ha perdido el Fact Check, novedad que presentó con su estreno y del que sigue haciendo uso para sonrojo de algunos políticos, ni la entrevista, un género que ha encumbrado a Ana Pastor y con el que la periodista se siente como pez en el agua. Debemos suponer que las entrevistas serán indispensables en las próximas entregas del programa, ya que 'El objetivo' gana cada vez que Ana Pastor pasa a la acción directa preguntando y repreguntando las cuestiones que todos nos hacemos. La duda está puesta ahora en conocer si 'El objetivo' logrará mantenerse tal y como ha regresado. Ahí se encuentra ahora su propio objetivo de cara al futuro, después de haber dado forma a un programa que ha vuelto con una solidez acorde a lo que se esperaba de él en un principio.
En ¡Vaya tele! | 'El objetivo', la indiscutible verdad según Ana Pastor
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German
Ayer el programa me gustó muchísimo. Se ha transformado por completo y ha sabido corregir esos fallos que tanto se criticaban. Punto para Ana Pastor por hacer caso de las críticas en Twitter. Es cierto que en la primera y corta temporada del programa no hubo mucho tiempo para cambiar cosas de importancia (aunque hubo otras que programa a programa se pulían, todo hay que decirlo), pero ahora han sabido subir el nivel, tanto de análisis, como de profundización en los temas, algo de lo que nos estuvimos quejando en cada emisión.
Como leí ayer en Twitter, al programa le sigue faltando la magia del directo. Se notan muchísimo los cortes abruptos. No sé por qué esa decisión de hacerlo grabado, pero ganaría mucho más (o perdería, quién sabe), si fuese en directo.
También leí críticas hacia la tenacidad y dureza de la entrevista de Ana a Gómez de Liaño, el abogado de Bárcenas. Yo, sin embargo, la vi correctísima. Estamos hablando de que el abogado del personaje del que más se ha hablado este verano está sentado en una mesa y dispuesto a ser entrevistado. Ana sabía de sobra que hay cosas que el señor Javier no podía responder, de ahí su insistencia por si se le podía escapar algo. Es más, en alguna ocasión el mismo abogado dijo que como siguiese, iba a acabar soltando prenda. Yo sigo diciendo que todo aquel que acepte una entrevista, tiene que aguantarse con lo que le caiga. Todo menos faltas de respeto, por supuesto.
Así que, en esta nueva etapa, El Objetivo sube de un "Bien" a un "Notable Alto". Aún no puede llegar al "Sobresaliente" porque solo ha sido un primer programa y los demás pueden caer cuesta abajo.
Ender85
La verdad es que sí, completamente de acuerdo. El programa de ayer fue mucho más ameno e interesante que todos los programas de la temporada pasada.
El tema de Gibraltar, al afrontarlo en vez de con un solo especialista, con dos contrapuestos, fue un punto muy bueno y convirtió en interesante un tema que a mi me parece un tanto flojo.
Y el dar voz a la mujer que ha llevado al Congreso la propuesta de los libros escolares me pareció también fantástico.
Ahora bien, la entrevista me pareció un tanto sosa. Pero creo que no por Ana Pastor sino por el abogado, que tampoco quería mojarse demasiado y apenas dijo nada nuevo.
jaimenicolas711
Fact Check, aunque lo de Fat Check sería interesante...
atl3tico
Por mucho que repreguntes a un viejo zorro como el cabeza cuadrada de Gómez de Líaño no va a soltar prenda :P. Pero muy bien por intentarlo oye.
El programa es mejor que antes del verano, pero todavía no siempre aparece la fuente de la info en pantalla. Hay que cuidar esos detalles si haces de ellos tu estandarte.