Recuerdo que hace unos años, las noches, televisívamente hablando, se centraban en esperar con ganas la llegada de la serie de turno. Si primero fueron las series americanas, con producciones inolvidables que iban desde 'Falcon Crest' hasta 'Canción triste de Hill Street', pasando por 'Expediente X' o 'Ally McBeal', después empezaron a copar las noches de las parrillas las series españolas, en un resurgir de la ficción nacional que fue muy celebrado y que auguraba el crecimiento de la industria audiovisual del país, impulsándolo a nuevas cotas.
Series como 'Médico de familia' o 'Farmacia de Guardia' lanzaron la maquinaria hacia adelante y las productoras y los espectadores aceptaron un reto que tuvo un resultado fantástico y que nos dejó producciones como 'El Internado', '7 vidas', 'La Señora'... productos de diferente índole, sin miedo a tocar este u otro género, con un acabado más que digno que, además, trataban temas, rutinas y desvelos que nos resultaban cercanos, pues nos hablaban de nosotros mismos.
¿Un bache para la ficción?
Hoy en día, vivimos un período extraño en cuanto a ficción se refiere. Los últimos productos nacionales, incluso los que tienen más seguidores, no consiguen romper techos como se hacía antes. Pero es que con las series extranjeras es peor, difícilmente consiguen asentarse en prime time, y, de hecho, ni Antena 3, ni Telecinco, ni TVE tienen ni una sola serie extranjera en este horario, algo impensable hace unos años, cuando 'C.S.I' era aún líder indiscutible los lunes. Ahora mismo, Antena 3 es la única que se atreve (de manera puntual) con este tipo de programación, que se ha convertido en algo ocasional cuando antes era la tónica general y ya está anunciando el regreso de 'Once upon a time'.

De hecho, a principios de abril, se podía ver que, en la parrilla de Telecinco, no había ni un solo producto de ficción por las noches, y todo estaba copado por programas. ¿Qué está pasando? ¿Por qué la ficción ha perdido su hegemonía? Parece que, realmente, existen muchas causas que pueden explicar este problema.
En primer lugar, alguien hablaría de ciclos vitales. Si antes triunfaban las series extranjeras, y después quisimos ver esas mismas tramas en versión española, ahora, a nivel mundial, se está viviendo un auténtico boom de programas que se salen de la norma, concursos que explotan los lados más bizarros del ser humano, docushows que nos muestran facetas divertidas y docurrealities que ponen sobre la palestra realidades sugerentes. La adaptación de estos programas al universo cercano del espectador (como los 'Mira quien salta' o los 'Masterchef' pasando por los 'Supernannys') es tendencia ahora mismo.
Los programas han girado hacia la "realidad" y es lo que los espectadores demandan en este momento. Les gusta ver los reencuentros de 'Hay una cosa que te quiero decir', pero también las vidas de los 'Españoles en el mundo', tienen un punto de cercanía, sorpresa y aventura que, de momento, no deja de enganchar.
Ficción vs programas

Por otro lado, es indiscutible que producir ficción es muchísimo más caro que hacer un programa. Esto se resuelve en que las cadenas se lo piensan muy mucho a la hora de adentrarse con un estreno, las temporadas de las series tardan mucho más tiempo en salir a antena (claros están los ejemplos de 'Águila Roja' o 'Tierra de lobos') pues tienen miedo a arriesgar y esperan el momento que ellos consideran idóneo para que todo sea perfecto. En ese punto, entra en juego la contraprogramación y la guerra entre cadenas, que, para mí, es una demostración de poder llena de rabia inútil, y que, realmente, se está cargando muchísimas producciones muy valiosas.
Las series nacionales cuentan además con el hándicap de que son larguísimas (capítulos de 70 minutos)y que empiezan a emitirse pasadas las 22:30 de la noche, con lo que para muchos espectadores es mucho más sencillo engancharse al programa de turno, de ritmo rápido y contenido ligero, que a una serie que les pide mucha más atención y de la que, en muchos casos, no podrán ver el final del capítulo porque termina a una hora prohibitiva.
Afortunadamente, las cadenas siguen apostando por la ficción nacional pero, en muchas ocasiones, no le dan el tiempo y la confianza suficiente para que ese producto demuestre su valía. Claro está, no pueden cerrar los ojos cuando esa producción está perdiendo espectadores o no llega a la media de la cadena pero, a veces, mantener una línea y seguir ese cauce puede tener buenos resultados a medio plazo. Últimamente, se han atisbado series con potencial que no han podido explotar todos sus recursos. 'Luna, el misterio de Calenda' o 'Familia' me parecen buenos ejemplos de lo que trato de explicar.
En cuanto a las series extranjeras, la situación me resulta mucho más curiosa. Las cadenas españolas se recrean en anunciar a bombo y platillo que han adquirido tal o cual serie que está arrasando en Estados Unidos. Después, no se atreven a programarla en los prime time de sus cadenas estrellas (ni Antena 3 ni Telecinco, sino Neox o Cuatro)y, de hecho, muchas veces tienen problemas para sacarle rentabilidad real a ese producto supuestamente tan cotizado.

Los "canales menores" son receptáculo cada vez más de las grandes series de estreno y de increíbles comedias: 'Modern Family', 'Juego de Tronos', 'The Big Bang Theory', 'Cómo conocí a vuestra madre' en Atresmedia; 'Homeland', 'Elementary', 'The americans', 'Cougar town' en Mediaset... y sus pases, salvo excepciones, apenas logran despuntar. Quizá, gran parte del público interesado en estos contenidos ya se ha buscado las mañas para ver por su cuenta sus series favoritas, mientras que el público restante no es seguidor acérrimo de este tipo de ficción y prefieren ver un programa de corte más simple.
Como sea, la producción de programas está viviendo una era de expansión, gracias también a los universos generados por el magma de las cadenas (si Mediaset tiene a todos los 'Sálvames', 'Gran Hermanos', etc para circular por sus programas, Atresmedia se ha puesto las pilas y está generando su propio "censo" de famosos con Santiago Segura, Arturo Valls, Florentino Fernández... personajes con carisma que empiezan a salir hasta en la sopa), que generan fidelidad, mientras que las ficciones, a las que todos adoramos y que constantemente nos dejan con la boca abierta, pasan con mucha pena y poca gloria por su andadura televisiva.
En ¡Vaya Tele! | La mala audiencia de la ficción nacional, ¿bache o tendencia?
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nachanol
Hace un par de días estaba viendo en Neox un capítulo de Cómo conocí a vuestra madre. Ya lo había visto, pero la serie me encanta. En mitad de una broma de Barney, metieron una publicidad de 5 minutos. Pero es que cuando vuelven, aparte de no recordar la primera parte de la frase que estaban diciendo, no pasó NI 1 MINUTO y metieron otro bloque de 6 minutos de publicidad. Cogí el mando del disco duro y me puse a ver ese mismo episodio que me descargué hace 4 años.
Para mi el problema es que la ficción (cómo las películas, también desaparecidas) exige un mínimo respeto al espectador. Y cuando no se le respeta, se vuelve hacia los DVD o Internet. Y luego se lamentarán
Nacho
El problema de las cadenas españolas es que se empeñan en emitir en prime-time programas o series para toda la familia, su idea es que las puedan ver de 10-90 años y eso es un grandisimo error, son targets muy diferentes y nunca podrán contentarlos a todos, algún día se darán cuenta de ello (aunque a la mayoría ya nos hayan perdido como espectadores).
ciudadanopoe
Más allá de publicidad, programación... el problema de la ficción española se basa en:
1) la excesiva duración de sus capítulos.
2) la inexistencia de la figura del showrunner, un creador que quiera contarnos algo y no que escriba al dictado de otros que creen tener la fórmula de "lo que funciona". No deben saberlo muy bien, por cierto.
3) en relación con el punto anterior, el excesivo entrometimiento de los ejecutivos de cadenas y productoras en la línea creativa, generando un exceso de fórmulas que ya han tocado techo. Ejemplos claros: los targets familiares multiedad, las series de gente guapa sin más y los culebrones de mediodía programados en prime time. El techo de éstos es de dos millones y medio de media. Está bien, porque además están bien producidos, pero narrativamente son la misma historia y estructura capítulo a capítulo.
4) los puntos 2 y 3 redundan en la poca originalidad creativa. Los guionistas se han adocenado (lógico: suelen ser unos mandados a los que no se les nombra ni para bien ni para mal, no se juegan su prestigio y sí su sueldo regular) y se apuesta por fórmulas ya repetidas hasta que se agotan.
5) si a esto se suma los tiempos de rodaje y que la figura del director prima sobre la del productor ejecutivo y que muchos directores no saben dirigir actores, evidentemente no esperemos ver nunca aquí un Broen, un The Syndicate, un Akta Mannistor, un Les Revenants, un Orphan Black... Y no es custión sólo de dinero. Es cuestión de creación de personajes y dirección de actores. E historias.
6) el método de producción está anquilosado. Cualquier serie de fuera (y de cualquier país) tiene más exteriores que las nuestras, claustrofóbicas en sus platós. Se rueda mientras se escribe, evitando localizar interiores naturales que darían verdad a las series.
7) Ojo a los datos. Sólo han pasado ampliamente de los 3 millones esta temporada las siguientes series. A saber: La que se avecina y Con el culo al aire (de momento). Series de humor astracanado pero eficaces y directas. Cuéntame, que tiene un público cautivo impresionante... y, el único estreno, Isabel, que se fue con casi 4.700.000 espectadores luchando contra La que se avecina y Tu cara me suena. E Isabel no era una serie "fácil" ni culebronesca, estaba cargada de rigor histórico e intrigas políticas. Nos pueden gustar o no (me reservo mi opinión), pero estas cuatro serias tienen estos datos. Tal vez los vuelva a tener Aguila Roja cuando vuelva. Y nadie más. Lo cual indica que: humor, series de personajes, aventuras e Historia son las triunfadoras. Es decir: género. Y no el estilo culebrón ni el decadente muchacherío de Globomedia. Insisto: son los datos.
La parte creativa también pesa a la hora de analizar estas cosas, amigos.Y los programas están muy bien, pero una cadena sin una ficción potente, cojea. Y mucho.
pjbv
Me parece un artículo incorrecto en su introducción, partiendo de la base de que hay dos grandes conglomerados audiovisuales que poseen varias cadenas en abierto. Mediaset envía todas sus series a Cuatro, que tiene varios días a la semana dedicados a ellas. Y el grupo A3Media las reparte entre La Sexta, Neox y Antena 3. Que no esté en la cadena "grande" no quiere decir que no esté.
Luego hay otro factor, que es el maltrato sistemático que se dado a las series en los últimos años, lo cual ha provocado que su público objetivo se busque las mañas para verlas. Poniendo el ejemplo de Homeland, se empieza a emitir hace dos semanas en Cuatro la primera temporada, cuando la serie ya tiene su segunda temporada acabada, y emitida por plataforma de pago. Si a una persona le interesa Homeland, es muy probable que ya la haya visto. Lo mismo con Juego de Tronos, Dexter, Mad Men, Boardwalk Empire... Luego las emiten en abierto y no las ven más que cuatro gatos.
En definitiva, la TV no puede competir con Internet. La libertad del espectador de ver una serie a la hora que quiera, los episodios que quiera, y sin cortes para dar anuncios, es algo que la TV no tiene. Es un modelo caduco, y abocado a quedarse en programas de consumo rápido y emisiones en directo, como los deportes.
blacklynx
El mismo debate de siempre. Nada nuevo puedo aportar que no hayan dicho ya algún comentario, pero supongo que la economía manda, y el miedo mas. Las series nacionales, muy largas, pero sobre todo, intentan dirigirlas a un público demasiado amplio, y al final no gusta a nadie. El trato pésimo, cuando los datos no son unos mínimos, a marear al espectador, y eso que ahora con suerte, y la TDT, se puede terminar de ver. Y ya lo de las pausas de los bloques publicitarios, de cachondeo completo, algunas series no se pueden ver en los canales "menores" porque en las grandes mandan los anuncios, y claro, te cortan las frases a medio, y luego no continúan las escenas, y te pierdes. Pero la culpa es nuestra, por buscarnos mejores formas
PD: Y eso por no hablar del retraso de algunas series, que vienen con mas de un año de retraso, con suerte de venir (30 Rock, una serie ya terminada, todavía no están todas sus temporadas en español, a pesar de tanto canal de comedia de pago y en abierto).
dani87
Lo que ha de quedar claro es que quien quiere ver realmente una serie se la descarga, ya sea en VO o doblada al castellano; sobre todo el público más joven. Casi todos los menores de 30 que conozco no ven la tele. Ven las series por internet o enchufan el pen drive a la TV y ala, a disfrutar.
El futuro es la TV a la carta, sin cortes, sin horarios (poner una serie de mas de una hora y sumarle los anuncios a las 10:30 de la noche tiene delito). Poder disponer de todos los contenidos que hay pululando ahora por internet pero en calidad HD
Virgi Gilmore
Yo soy de las que piensa que la televisión tal y como la conocimos hace unos año tenderá a desaparecer por canales de contenido bajo demanda y canales de 'actualidad' por así decir. Lo veo una evolución muy natural. El porque muy simple ¿tenemos que cambiar nuestra forma de vivir por que tal dia echen tal serie o tal pelicula si puedo verla al dia siguiente en un horario que me venga mejor? Y con esto no solo estoy hablando de descargas, a mis casi 30; mis padres manejan ya el iPlus como nadie, graban sus series y peliculas y cuando quieren las ven
Creo que los canales de TV tal y como los conocemos se quedarán para cubrir espectaculos en directo (programas, noticias, eventos deportivos) y todo tenderá a ofrecer contenido bajo demanda.
zangarreon
El gran problema de la ficción en nuestro país son ¡¡¡LAS CADENAS DE TV!!
Ninguna le tiene respeto a lo que emite ni a los espectadores.
Isart
Me temo que ya se ha acostumbrado al público a una determinada programación y volver a una época en la que la ficción, tanto nacional como extranjera, tenía un predominio tan amplio ya es imposible. Además, todo parece estar de cara para que siga siendo así por mucho tiempo, las audiencias funcionan tremendamente bien con estos programas (a cada cuál más excesivo) y son más fáciles de producir... ¿por qué cambiar?
Debate a parte merece la contraprogramación de la que hablas y en general la mala gestión que se hace de la ficción en la parrilla de este país. Súmale a lo dicho el hecho de que muchas veces suelen pasar DOS capítulos seguidos de la serie en cuestión y que suele ser la de ficción internacional.
Neox ya es mi canal favorito con diferencia, y para colmo con la noticia que salía sobre las licencias de TDT y demás era uno de los que tenía números para desaparecer. Junto a La Sexta 3 que en términos de cine también sería la otra opción televisiva que me sigue interesando. Todo perfecto.
abril.reyes
La duración no es un problema siempre y cuando los capítulos tengan ritmo. De echo últimamente algunas series USA duran hasta casi los 60 minutos. Para mí el tema es querer tener a toda la familia pegada a la tele. Deberían recortar en público tanto por arriba como por abajo y centrarse en el público de entre 16 y 45 años por decir algo. En mi casa somos 4 mi hermano no ve series, mis padres las empiezan pero sobre las once u once y media ya se piran a dormir y servidora es la que realmente ve las series en casa.
El Señor Lechero
Yo creo que el cambio del modelo televisivo desde la introducción de la TDT hace que se replantee la cuestión del "éxito" de una serie. Cuando cada grupo tenía un único canal podíamos hablar de triunfo, de fracaso o de crisis, pero actualmente con la cantidad de canales aledaños que hay las series con más tirón en el extranjero llegan inevitablemente. Otra cosa es cuándo (Homeland ha llegado con mucho bombo pero un año después) y de qué manera (lo de series como "Hijos del garrulismo" y sus temporadas en Energy es un poco desordenado). Pero además hay plataformas de pago donde esas series llegan con un retraso casi nulo desde su país de origen y además está la red. Yo también detesto esos infumables cortes publicitarios que hacen que uno huya de todo un grupo mediático. Dónde sí veo el efecto de la crisis es en la reducción del número de series de producción propia. Los grandes éxitos de la parrilla -Aída, LQSA, ANHQV- tienen ya sus años y no aparece ese producto que marque el relevo.
Usuario desactivado
Vivimos una época de cambio: primero existe una clara fragmentación de la que canales como Telecinco han hecho su estrategia vital, haciendo que los productos de ficción cada vez encajen menos en su parrilla. Por otro, la ficción internacional, cada vez de una mayor calidad, se presta especialmente al consumo regulado por el propio espectador. Dicho de otra forma, preferimos opciones en las que elegimos dónde, cuándo y cuánto queremos ver. En ese panorama difícilmente puede competir la ficción española, con un mercado más reducido, difícil de encajar por la peculiaridad del prime time, y además acosada por una crisis que no parece dejar títere con cabeza.
Debido a esa misma fragmentación, algunos canales parecen dirigirse al público de las series, pero al no ser el público generalista de épocas pasadas, cuesta más rentabilizarlo, y no compensa el coste de la autoproducción.
El tener una serie de prestigio es algo que da caché a la cadena, pero no necesariamente audiencia.
fandeseries12
Estoy totalmente de acuerdo con algo que se ha comentado en el artículo: las series y programas de prime time empiezan pasadas las diez y media de la noche, y esto hace que terminen pasadas las doce. Han alargado mucho los programas llamados Access time (tipo "El Hormiguero", en el caso de La 1 sería "El tiempo") y después resúmenes larguísimos de "En capítulos anteriores...", publicidad para que las cadenas se hagan la competencia entre ellas. Si empezasen más pronto tendrían más éxito de audiencia, que la gente tiene que madrugar.
Y en el caso de los programas tipo reality, aunque no tengan un hilo tan difícil de seguir como en una serie, aún terminan mucho más tarde, y a los seguidores también les gustaría irse a dormir sabiendo quien gana, quien se va... pero lo que importa a los directivos de la cadena es la cuota de pantalla.
alexyaoi
no estoy de acuerdo con el articulo ya que antena 3 ha emitido sherlock y once upon a time en prime time y cuatro castle, elementary y homeland