‘Ocean’s 11’ es un gran pasatiempo y también una película con una elegancia poco habitual en las cintas de puro entretenimiento. La nueva versión de ‘La cuadrilla de los once’ no solamente superaba al original, ya que además conseguía algo especialmente difícil: que todo siga funcionando igual de bien por muchas veces que la veas.
Luego llegaron dos secuelas que no estuvieron a la altura y Warner ha recuperado ahora la franquicia para darle un giro femenino con Sandra Bullock interpretando a la hermana en la ficción de George Clooney en ‘Ocean’s 8’. La fórmula es la misma y la buena química entre las protagonistas ayuda a que su visionado sea de lo más llevadero, pero el resultado no llega a lo logrado por Steven Soderbergh y hay varios motivos para ello.
Le falta algo más de personalidad

Una de las claves de ‘Ocean’s 11’ era que Soderbergh realizaba un trabajo de puesta en escena meticuloso, muy bien reflejado por un cuidado montaje que hacía un uso prácticamente inmejorable de las cortinillas y otros elementos que la distinguían de cintas similares. Es verdad que el reparto resultaba esencial y que el guion tenía los ingredientes necesarios, pero los esfuerzos de Soderbergh resultaban esenciales para que todo encajase.
En ‘Ocean´s 8’ se apuesta por un estilo similar al de ‘Ocean’s 11’, pero uno percibe pronto que es más aligerado, intentando asimilar lo que había caracterizado a las tres entregas lideradas por Clooney pero sin terminar de apostar por ello hasta las últimas consecuencias. Eso se traduce en un buen ritmo y un acabado visual que la mantiene en consonancia con la franquicia pero sin llegar a aportar realmente nada que la defina individualmente en ese apartado.
Con esto no quiere hacer de menos la eficaz dirección de Ross, quien sabe encajar la película dentro de esa peculiar elegancia de la saga y al mismo hacer que la evolución de la historia fluya de forma satisfactoria. No obstante, su trabajo es más comparable al de Soderbergh en la estimable ‘Ocean’s 13’, mejor que la segunda pero que ya mostraba cierto agotamiento, que en la primera entrega. Es el reparto el que añade una energía diferente y donde llama poderosamente la atención que al que más se eche de menos sea a… Andy Garcia.
Un plan demasiado fluido

La rivalidad entre los personajes de Andy Garcia y George Clooney en ‘Ocean’s 11’ era uno de los aspectos esenciales para que todo funcionase tan bien, ya que además de introducir un elemento personal en el robo, algo que también se mantiene en ‘Ocean’s 8’, se daba a los atracadores un antagonista de entidad, el cual realmente te hacía pensar que algo podía complicarse de forma fatal para los protagonistas en cualquier momento.
No hay nada en ‘Ocean’s 8’ comparable al personaje de Andy Garcia y eso tiene dos consecuencias esenciales. La primera es que todo el plan se ejecuta con una gran precisión, salvándose con una facilidad quizá demasiado grande el único verdadero escollo que surge, por lo que nunca hay espacio para el aburrimiento. Suceden cosas sin parar pero sin atropellarse y todas las actrices tienen varios momentos para lucirse, una de las grandes fortalezas de la película y que también sucedía con el reparto masculino de ‘Ocean’s 11’.

La consecuencia negativa es que eso también lleva al que el robo no te suscite algún tipo de emoción. No es que en ‘Ocean’s 11’ fuese vibrante en ese punto, pero sí añadía unos matices muy de agradecer sin que eso llegase tampoco a entorpecer en ningún momento el envidiable ritmo de la película. Vamos, que nunca se llega a transmitir que haya realmente algo en juego, pues siempre parece que todo se vaya a solucionar con nula o escasa dificultad.
Ahí ‘Ocean’s 8’ confía mucho en el encanto de las atracadoras, liderada por una solvente Sandra Bullock aunque luego Cate Blanchett brille más que ella -y mención aparte merece también una estupenda Anne Hathaway-, y eso hasta cierto punto compensa esa debilidad, pero sí que te queda cierta sensación de pasatiempo vacío. Y es que tiene a personajes que enganchan y un ritmo que te mantiene interesado, pero no termina de rematar la jugada y eso también provoca que no te quedes con demasiadas ganas de volver a verlas en acción.
En definitiva, ‘Ocean’s 8’ cumple como entretenimiento y sus protagonistas están muy inspiradas en sus papeles, pero le falta algo que la defina como ente individual más allá de su reparto femenino. En ‘Cazafantasmas’ sí lo hacían gustase más o menos la cinta dirigida por Paul Feig, pero aquí parece que no quieren arriesgarse y lo confían todo a que uno nunca se aburra.
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12 comentarios
vaughn
Hay tener valor para decir que ‘Ocean’s 8’ es peor que ‘Ocean’s 11’. La gente se la coje con papel de fumar y, aunque la crítica esté bien fundamentada y no sea gratuita, criticar algo que huela a SJW o políticamente correcto te convierte automáticamente en un machista, en un homófobo y en un racista. Disney está jugando la baza de llamar racistas y machistas a los que critican el episodio 8. No me gustaría vivir en un mundo en el que la libertad esté coartada y uno no pueda criticar por temor a no ser políticamente correcto.
FUGAZZETTA
Ojala fracase estrepitosamente. La cuestión no es repetir lo mismo pero con mujeres, un poco de originalidad por favor, y también ellas como mujeres respetarse un poco tantas obras maestras con personajes femeninos y ellas haciendo estas burradas.
paunic
para verla on Line. no vale la pena ir al cine
man_chester
Aquí se sacan todo de la manga al final de la película, buscando la excusa sencilla pero que queda cutre.
La vi en el preestreno y solo me resultó entretenida, no tiene ni pies ni cabeza..
🖕🏻
Bueno, si Cazafantasmas hacía algo mejor que esta es suficiente para que la descarte.
dwayne_hicks
No la he visto, así que no opinaré...
Pero hay que tener mucho valor para poner un titular así.
seratalef
La primera de Brad Pitt y George Clooney me aburrió de sobremanera (no vi la original), de las secuelas pasé porque imaginé que irían por la misma senda.
Quizás a la versión femenina le de una oportunidad una tarde sin nada que ver y con bajas pretenciones.
sygurd
Ojala fracase, esa moda de coger ideas ya establecidas y meterles mujeres o afroamericanos es bastante mediocre, igual que la coger películas asiáticas o directamente animes y llenarlas de rubios, cada cosa en su contexto. Creo que es claro que si el guión es bueno al igual que la dirección y la actuación las mujeres pueden liderar sin problema una película sin recurrir a reencauches de ideas ya quemadas, estos productores parecen que nunca han visto en acción a la Teniente Ripley.