Su muy enérgico arranque parecía prometer que el inesperado y soberbio giro que se le había dado a la franquicia con 'Casino Royale' (id, Martin Campbell, 2006) iba a encontrar precisa respuesta y continuidad en la entrega número veintidós de las aventuras de 007, que Wilson y Broccoli ponían en las eclécticas manos de ese aparente realizador todoterreno que es Marc Foster. Una elección que sorprendía hasta al propio cineasta —que se declaraba poco amante del universo del agente del MI6— y que, a la postre, se iba a terminar convirtiendo en uno de los principales motivos que podemos encontrar detrás del escueto funcionamiento de 'Quantum of Solace' (id, 2008).
Y es que, trascendida una persecución que, energía y subidón de adrenalina al margen, hace gala de un montaje que se aleja a pasos agigantados de la precisión narrativa que habíamos visto en el filme previo, y valorando en lo que cabe la set-piece que tiene lugar en Siena, por mucho que palidezca en la comparación con la que daba inicio a 'Casino Royale' —con la que guarda no pocas similitudes—, a lo que asistimos durante los interminables 106 minutos de metraje de 'Quantum of Solace' es a un filme que nunca encuentra su foco y que nos lleva de acá para allá sin que nunca termine de interesar lo que cuenta ni cómo lo cuenta.
Ni dirección, ni guión, ni villano...

Directo responsable de ello es, como digo, un Marc Foster cuya escueta inventiva se aúna con el montaje de Matt Chesse y Rick Pearson bien para aburrir a las piedras en las muchas secuencias de mera exposición de la trama que acumula la cinta, bien para hacer que nos removamos incómodos en el asiento cuando le llegan el turno a las tres piezas de acción —cuatro si se cuenta la de la Ópera— que jalonan la proyección y que, al igual que el comienzo y la primera de ellas, quedan lejos de resultar tan efectivas como sí lo eran las comandadas por Martin Campbell, resultando despersonalizadas y puestas al servicio de un claro intento de epatar al respetable a lo "Bay".
Ahora bien, si mucho recae sobre los hombros de Foster, más aún habría que volcar encima de Neal Purvis, Robert Wade y Paul Haggis y en la paradoja que resulta —ya que son los mismos firmantes que encontramos detrás del guión de la anterior entrega de la saga— un libreto que, puntualmente interesante en aquello que abunda en la construcción de esa organización en la sombra que ya se daba a conocer en 'Casino Royale', tiene nulo interés en una trama de construcción innecesariamente compleja que, para más inri, falla estrepitosamente en algo que su predecesor hacía a las mil maravillas: ofrecer unos personajes que logren seducirnos.

Empezando por Bond, que si se alza como lo mejor de la producción es por obra y gracia de Daniel Craig, todas y cada una de las diferentes figuras que van formando parte del entramado de 'Quantum of Solace' arrastran un pesado lastre de desinterés que, por otra parte, no es sino el reflejo directo de lo que trasciende del devenir de la historia. Y de todos ellos, dejando de lado a ese personaje completamente prescindible que es el que encarna con poca convicción la bella Olga Kurylenko —o el aún más inútil que supone la otra deliciosa chica Bond del filme—, lo realmente imperdonable de la cinta es que el villano de turno sea el insulso y falto de carisma Dominic Greene.
Considerado de forma aislada, el megalómano que quiere controlar la distribución del agua en Bolivia resulta anodino a más no poder tanto por la parquedad con que se le sustenta desde las páginas del guión como por el hecho de venir encarnado con suma desidia por Mathieu Amalric. Pero el "crimen" es aún mayor si se le compara con el Le Chiffre de Mads Mikkelsen, un personaje que sólo necesitaba unos pocos segundos para meterse al respetable en el bolsillo algo que, huelga decir, está a años luz de poder conseguir Almaric sumando todos los minutos de exposición que encuentra a lo largo del entramado que aquí se orquesta sin brío alguno.
'Quantum of Solace', desgana

Fallando como lo hace el sustrato básico que hace florecer lo mejor de una producción cinematográfica, es inevitable que todo aquello que se nos traslada en 'Quantum of Solace' raye con insistencia en generar la desgana constante, y los fugaces instantes en que no es así, quedan ahogados en un conjunto del que lo poco destacable incide, como comentaba algo más arriba, bien sobre Daniel Craig —que vuelve a demostrar que es el mejor 007 con el que ha contado la franquicia junto a Sean Connery— bien sobre esporádicos apuntes del score de David Arnold.
Apartándose éste de la brillantez global que había detentado en 'Casino Royale' y resultando efectivo de forma más o menos plena sólo en las secuencias de acción, el trabajo a medio gas de Arnold es poco representativo de lo que el compositor británico dejaba atrás gracias a su estancia en la saga del espía británico: cuatro composiciones que sabían heredar y actualizar lo mejor que John Barry había desarrollado en el terreno musical para el personaje y que recibían un inesperado hasta luego con el cambio de aires que supondrá la incorporación de Thomas Newman a la franquicia.
Solo resta esperar que la marcha de Sam Mendes de la franquicia tras 'Spectre' (id, 2015) lleve consigo la de su compositor fetiche, y que lo por momentos forzado del cambio de estilo del hijo mayor de Alfred Newman para el universo sonoro de 007 —algo que queda demostrado de sobra atendiendo a sus trabajos para las dos cintas firmadas por el cineasta británico— deje paso de nuevo al que es sin duda el artista más dotado hoy en día para subrayar las aventuras del espía con licencia para matar más famoso de la historia del séptimo arte.
Otra crítica | '007: Quantum of Solace', el terminator británico
En BlogdeCine | 'SPECTRE', la película
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48 comentarios
jese.cabezas
Siempre estaré en oposición a la negatividad que rodea esta película.
1. Es la primera secuela directa en la saga.
2. Es muy muy respetuosa con el guion de Casino.
3. Es una película ágil, seria, realista y directa.
4. Los actores empezando por Craig están en su salsa.
5. El villano Dominic Greene tiene un carisma y olor a podrido corrupción tan atrayente como repugnante. Y el General Medrano se encarga de dar la dosis extra de podredumbre humana a la historia.
6. Rodar la acción no es el fuerte de Forster, pero tanto la persecución de cochazos en el prologo como el desenlace en el hotel Dunas son de lo mejor de la saga.
7. La secuencia de la Opera en Bregenz merece punto y a parte; un ejercicio de estilo y arte sin igual. Y claro homenaje a la escena nocturna de las pirámides en la fantastica "La Espía Que Me Amo".
8. Es la película en la que 007 empieza a convertirse en Bond, James Bond. Frío, calculador, irreverente; nada que ver con el novato patoso de Casino Royale.
9. David Arnold (cualquiera que se entere un poco de música lo sabe) se pega su bso más madura e instrospectiva para la saga 007. Un delicia cada vez que matiza las secuencias, sean de acción, dialogo o ambiente.
10. Si, puede que sea la peor dentro de la etapa Craig, pero seamos sinceros. Si esto es lo peor que ha echo Craig, mejor no hablemos de las 20 películas anteriores (a excepción de algunas pocas).
En fin, a menos que Spectre sea la decepción del año, ahí quedará esta etapa de la saga, como la mejor y más representativa de lo que Ian Flemming saco de su mente hace casi 60 años.
Usuario desactivado
hoyga cerjio porfabor hekryba ha partir haora em formato tuit ke me kuesta muxo ler sus quitricas de sine
jracias
firmado: hun nada pedante letor de vlogdepelis
saizgz
Os expondré mi caso:
Cuando vi esta película por primera vez salí con la idea en mente de que este Bond empezaba a parecerse a los demás. Un Bond astuto, que utiliza su ingenio y las herramientas a su disposición para salir airoso de los conflictos. Lo que vendría a ser esa imagen de "lord inglés sin mácula" que siempre ha dado el personaje.
Para mi teoría lo comparaba con el Bond de Casino Royal. Un Bond joven y enérgico que no tiene ningún problema en mancharse las manos. Un Bond más... hooligan, por decirlo de alguna forma.
Yo, inocente de mí, achacaba ese cambio en las características del personaje (y por consiguiente al ritmo de la película) a las lesiones sufridas por nuestro héroe en la anterior entrega.
Sin embargo posteriormente llegó la 3ª obra de Daniel y mi criterio se fue a la mierda.
¡En la 3ª película bond era todavía menos violento que en la anterior, y sin embargo no se hacía tediosa en ningún momento!
Eso me obligó a visionar "cuanto sol hace" por segunda vez desde un nuevo punto de vista. Y me hizo caer en la cuenta de lo mismo que comenta el autor del artículo: Es una película lenta, muy lenta, que no sabe en ningún momento mantener el interés del espectador. En parte por la poca garra de sus personajes (hay que reconocer que, a pesar de su afición por rascar genitales, el malo de casino royal era mucho más carismático) y en parte por el desinterés de los actores, que ni siquiera ellos mismos se creen las líneas que interpretan (y eso que Daniel se esfuerza).
¿Es mala película? Por supuesto que no. Las hay infinitamente peores. Sin embargo... ¿es mala película de James Bond? Ahí, por desgracia, me veo obligado a decir que sí.
Sobre la redacción del artículo...yo la veo sobresaliente. Si los autores de todos los medios se esforzasen por mostrar una capacidad redactora del mismo calibre que esta, sin duda viviríamos en un país más rico culturalmente y el castellano seguiría siendo una lengua rica, y no el chiste en el que la RAE lo está convirtiendo para adaptarse al borreguismo de la población.
Bob
Yo fui uno de sus relativos defensores en el momento de su estreno, no en el sentido de que me pareciera una buena película, sino de que no me parecía tan mala. La revisé hace unos tres años y no hubo defensa posible. La película, decididamente, es muy muy mediocre.
eluyeni
Película desmadejada, que tiene cosas sueltas pero en el conjunto es más bien poco satisfactoria. Quedan la persecución del principio, la pelea en los andamios, alguna escena del desierto, y muy poco más. No hay villano consistente, las chicas Bond mal (y eso que están riquísimas), se hace larga, y lo peor de todo: acaba la película casi sin que te enteres, porque parece una peli puente a otra. Eso es sobre todo lo peor, la sensación de producto de transición o sin personalidad suficiente.
pantxo
Para mi el mayor error de este film es que lleva escrito "PELICULA DE TRANSICION" asi, con mayusculas
osky
Con el liston en alto que dejo casino royale,fui al cine a ver la siguiente entrega del 007...y no podia creer lo que veia mis ojos.
una pelicula super aburrida,lenta,y mal actuada.
Ni hablar de la historia.
Como habia dicho ayer,sobre ella,apenas en un comentario,quantun of solace me mareo de tanto paseo que se hace daniel craig...
y la accion,es nula y poca...lo unico que se quedo guardado en mi memoria es la secuencia inicial..y nada mas!
De esta pelicula no tengo ni un solo recuerdo positivo.
Carach
"Su muy enérgico arranque parecía prometer que el inesperado y soberbio giro que se le había dado a la franquicia con 'Casino Royale' (id, Martin Campbell, 2006) iba a encontrar precisa respuesta y continuidad en la entrega número veintidós de las aventuras de 007, que Wilson y Broccoli ponían en las eclécticas manos de ese aparente realizador todoterreno que es Marc Foster"
OMG!!!!!!
walsh
No saca partido de un Craig que pide más para dar más y no puede darlo.
No saca partido de la prometedora relación, amistad con todas las letras en los libros de Bond con un Félix Leiter para mi tan acertado como desaprovechado Jeffrey Wright, al que parece que la industria le hace el vacío, por cierto.
Se muestra la frialdad de Bond de forma cutre y soez, como muestra la última escena del personaje de René Mathis.
Intenta ser una continuidad teórica sin terminar de serlo y eso, viniendo de la redonda Casino Royale, aún duele más.
Qué dolor de película.
sanamarcar
A mi tampoco me gusto, estoy muy de acuerdo con la crítica. Es más mi me mente la ha borrado xD.
publiocarisio
Muy floja. Sin más. El guión se hace incomprensible a ratos (sigue sin entender qué coño pasa en la escena esa con los billetes) la pelicula, larga en general y bastante pesada; las escenas de accion ya no son lo que eran y el malo de turno tiene un plan que maquiavelico, maquiavelico (le va a cobrar el agua el triple de cara a los bolivianos !Dios, que malo!) y es patético en general (se va a pegar con Daniel Craig... ¿El Bond más hipercachas de la historia?) amen de la otra basura de la historia, el general como-se-llame-corrupto-numero-1. La metafora perfecta de la peli es esa escena donde, detrás de bond, se ve a uno fregar el aire...
alvaro.martinezsanch
Cuando vi esta pelicula y con dos visionados no me transmitio absolutamente nada a lo que nos tiene acostumbrados las peliculas de Bond, sin duda esta es la pelicula que deberia de sobrar en toda la saga Bond por muchos motivos aunque al menos es entretenida para pasar una tarde.
Jonesjr.
Malísima esta película, gracias a ella Skyfall es mejor de lo que realmente es, Casino Royale sigue siendo la mejor.
En cuanto a David Arnold, de acuerdo en que es el mejor heredero de Barry, pero tanto como el músico más apto del mundo no se... seguro que habrá algún otro que también lo haría muy bien, por ejemplo Michael Giacchino.
pcalzadolopez
La primera vez que la vi no entendí nada, pero en siguientes visionados me ha venido gustando cada vez más, la verdad. Yo no la machacaría tanto, es bastante acertada en lo que se propone.
Por cierto, victor.vega.39545, no tiene nada de malo escribir correctamente. Pero bueno, de gente como usted que debe de decir "vagamundo", "almóndiga" y "dotor" está la RAE llena, aparentemente...
lobodeciudad
En esta película hizo mella la recordada huelga de guionistas que dio lugar allá por 2008. Cuentan que hasta el propio Craig se tuvo que sentar a escribir páginas de guión porque no lo terminaban de redondear.
Si bien hay algunos baches aquí y allá, y teniendo en cuenta que Casino Royale había dejado el telón muy alto, creo que es una producción muy rescatable, con un ritmo ligero y set pieces de acción bien rodadas.
luispachon
La crítica que esperé por siete años. No es la peor de la saga pero es muy floja. Lo más lamentable es el mal uso de Almaric como el villano y sus grititos en la pelea final. Es un excelente actor pero infrautilizado, muy similar al caso de Christopher Lee décadas atrás. Una de las cosas que más me molestaron fue el hecho que los guionistas no aclararan qué fue lo que sucedió con Mathis luego de CR, ¿por qué Le Chiffre le hizo creer que él le había traicionado? Al final uno de los personajes más entrañables de la saga (similar al Kerim Bey de Pedro Armendariz) termina inceremoniosamente baleado y muriendo en un basurero sin revelar que pasó.
Y la película casi que cierra con una escena irónica, Greene en el desierto diciendole a Bond que ya le contó todo sobre Quantum... pero la audiencia no tiene ni la más **** idea de que se trató.
El mismo Daniel Craig dijo que era QoS no es buena y Jesper Christensen (Mr. White que reaparece en SPECTRE) despotricó públicamente sobre la cinta, por algo sería.